Afirman ciertos varones que la mujer se comporta como un hada cuando seduce, pero se convierte en una bruja cuando te ha conquistado y te casas con ella.
Este tópico machista revela un fondo de temor y una indagación que ha afectado a la mayoría de las culturas y ha llevado a muchas mujeres a la pira para ser quemadas.
El hombre creo que siente un cierto recelo hacia el sexto sentido que parecen tener las mujeres.
Bruja es, según el diccionario, un demonio femenino con una larga tradición despreciativa a la que se añade una imagen arquetípica de fealdad y vejez.
¿Será cierto que la mujer puede echar mal de ojo? ¿Posee poderes para conjurar los vientos y provocar las tormentas? ¿Es una aliada de Lucifer? ¿Posee el secreto de mágicos brebajes para conquistar a los hombres? O, simplemente, ¿Su comportamiento no es racional sino que fluctúa entre lo irracional, lo estrambótico y lo misterioso?. Todas estas interrogantes giran en la cabeza de los hombres, que no consiguen entender el alma femenina.
Ni aquelarres, ni misas negras, el poder de la nueva feminidad reside en hablidades más sutiles y efectivas: la seducción y el dominio de los sentimientos.
"No te comprendo". Es una de las frases más utilizadas por los hombres.


No se trata de que las mujeres guardemos una escoba detrás de la puerta para salir volando ni tampoco asistir a aquelarres o misas negras, pero siempre hay un misterio que nos rodea, una dualidad: el lado bueno de hada benéfica y otra parte más oscura y desconocida, esa bruja, epíteto que los hombres usan cotidianamente incluso para referirse a sus esposas ( metámoslos a todos en el saco y sálvese el que pueda).
Lo cierto es que hay muchos caminos que durante siglos nos han sido vedados, sobre todo en el terreno científico. Un ejemplo clarísimo lo tenemos en Madame Curie que triunfó bajo el nombre de su marido y no el suyo, Marie Sklodowska.
Desde antaño las mujeres han sido relegadas a las funciones domésticas y se les ha denegado el acceso a escuelas y universidades.
La mujer fué muda, callada, sin voz .
Pasamos de ser una maleta de viaje a equipararnos con él en multitud de tareas y superarlo en otras.
Pero no se trata de hacer comparaciones, se trata de caminar al lado. Somos complemento. ¿Tan difícil es entendernos?.